Tras un intercambio reciente en X con una cuenta que se hace llamar “Faceless”, estamos detectando lo que parece ser una nueva maniobra para reescribir la historia del covid, esta vez mezclando las dudas legítimas sobre la seguridad de las “vacunas” (no probadas e innecesarias, y que probablemente estén matando a miles de personas ahora mismo) con las afirmaciones completamente infundadas sobre la “ganancia de función” y la fuga de laboratorio.
Dado el sufrimiento que ya pueden haber padecido los afectados por las vacunas, esto parece tocar fondo una vez más en el esfuerzo continuo por ocultar los crímenes genocidas de quienes inventaron y promovieron la falsa “pandemia”.
Las víctimas de los pinchazos tóxicos y quienes intentan apoyarlas podrían acabar siendo manipuladas para sumarse a algo que se presenta como una lucha por la justicia y la verdad, pero que en realidad es una tapadera para proteger a los mismos que las dañaron.
Solo un recordatorio para todos: no existe NINGUNA prueba de que jamás haya existido un patógeno nuevo y mortal de ningún tipo, y mucho menos uno fabricado en un laboratorio o escapado de uno. Ese tiene que ser el punto de partida.
Recordemos también que la historia de la “fuga de laboratorio” la han difundido medios tan conocidos por su carácter “antisistema” como la BBC (desde 2021), el Wall Street Journal, The Guardian y la CIA (ver el primer enlace de la BBC). Así que presentarla como una “Gran Verdad” oculta es una mentira casi tan grotesca como el propio covid.
No tiene nada de “oculta”. Se ha estado amplificando desde las primeras semanas de la operación psicológica: primero para “desmentirla” y después para sugerir que quizá fuera cierta después de todo. No podría ser más evidente que se trata de la narrativa de repuesto, pensada para convencer a los escépticos y a quienes dudaban de la historia del “mercado húmedo”: “Vale, nos habéis pillado, este virus tan real y mortal no tenía que ver con murciélagos después de todo, fue una fuga de laboratorio, vaya, sois más listos de lo que pensábamos”.
Cualquiera que promueva esta línea, aunque lo haga de buena fe (seguramente es el caso de la mayoría), está al mismo tiempo sirviendo a los intereses de los mentirosos y estafadores que pusieron en marcha esta operación psicológica.
Entonces, ¿estoy diciendo que la investigación de ganancia de función no existe?
No, no es eso lo que digo. Aunque seguro que esa será la acusación de rigor (es un truco muy cómodo, inventarse un enemigo de mentira para quedar bien tumbándolo, ¿no?).
Que quede clarísimo desde ya: por supuesto que la investigación de ganancia de función existe, y quien diga lo contrario no está mirando la realidad de frente.
Podemos estar completamente seguros de esto porque no hay un solo ámbito de posible explotación en el que no se esté metiendo dinero, y no hay maldad ni atrocidad tan grande que no tenga ya a algún laboratorio gubernamental, en algún rincón del mundo, mirando cómo sacarle tajada.
Y el sistema está tan corrompido que, aunque en realidad no existieran los virus o no fuera posible manipularlos, seguiría habiendo investigación de “ganancia de función” por todas partes, porque hay muchísimo dinero que ganar incluso con pseudociencia inventada y falsa.
¿Hay virus potencialmente mortales encerrados en algún laboratorio?
Bueno, claro, si es posible crear algo así (¿Lo es? No parece haber datos sólidos al respecto), entonces sí, seguro que los hay. ¿Por qué no iba a haberlos?
Pero por muy reales que puedan ser esas cosas, no tienen nada que ver con lo que fue el “covid”.
Porque, repitámoslo una vez más, el “covid” fue una MENTIRA.
Fue un virus mortal imaginario, construido a base de estadísticas manipuladas, pruebas falsas y el poder hipnótico de simplemente inventarse un nombre nuevo.
Y un virus mortal imaginario no puede escaparse de ningún laboratorio. Tampoco puede ser manipulado.
Pero SÍ se pueden inventar historias sobre eso para tapar la mentira.
Recordemos que lo único inadmisible sobre el “covid” es que nunca existió.
Los que mueven los hilos de esta agenda intentarán lo que sea, “admitirán” lo que sea, sembrarán el rumor que sea, antes que arriesgarse a que más gente se dé cuenta de esa simple verdad. Incluso invertirán dinero en entidades ficticias cuyo único propósito es vender la mentira esencial, reformulada como “la verdad real”.
Así que sigamos atentos a esta nueva maniobra y a quienes la están impulsando.
Fuente:
https://off-guardian.org/2026/08/26/the-attempts-to-rewrite-covid-history-may-be-hitting-a-new-low/
Traducido por Counterpropaganda

