¿Estamos enganchados al miedo?
Desde que en 2020 pasé a formar parte de los llamados «negacionistas», «ultraderechistas» o como quieran etiquetarnos, he notado algo curioso en muchos de mis compañeros: la adicción al miedo.
Muchos empezamos este camino cuando el mundo entero, salvo una pequeña minoría, vivía aterrorizado por un virus que no existía. Yo me involucré porque quería mostrarle a la gente que ese miedo era provocado e innecesario. Bueno, ya sabemos cómo acabó la cosa.
La cuestión es que en los últimos años me he topado con mucha gente que vive en un miedo constante. Miedo a que nos ataquen desde el cielo, miedo al gobierno, miedo a la guerra, miedo a un apagón masivo, miedo a la futura moneda digital. Miedo, miedo y más miedo.
Echa un vistazo a los canales de Telegram que sigues. Si estás teniendo un buen día, en un rato te verás sumido en un estado de ansiedad y desesperación.
Ojo, que está bien ser consciente de lo que pasa, pero no podemos vivir así. Porque si lo hacemos, los malos, esos que mueven los hilos, ya habrán ganado.
A pesar de todo, el mundo sigue lleno de belleza y de cosas positivas por descubrir. Un paseo por el bosque, por la playa o simplemente un buen libro.
No vivas con miedo. No les dejes ganar.


